Breve entrevista a Fredy Massad

Fredy Massad
www.btbwarchitecture.com

 
 

btbW/Architecture. (Fredy Massad/Alicia Guerrero Yeste)

 

¿Qué características o cualidades debe tener una obra para ser reconocida con un premio de arquitectura?, ¿Cuáles son los aspectos que más valoras a la hora de juzgar diferentes proyectos?
 
A mi parecer, uno de los retos más importantes que debe asumir una obra de arquitectura es lograr estar en concordancia con su tiempo. Tal afirmación a priori puede albergar una contradicción, ya que podría sugerirse que la arquitectura que, a lo largo de casi dos décadas, hemos venido denominando como icónica o mediática sería ésa que está efectivamente en consonancia con el espíritu de este tiempo; sin embargo, aceptar eso sería realizar lectura superficial sobre el presente que nos estaría induciendo, y de hecho así ha sido, a cometer errores.
 
Creo que debemos leer nuestro momento como una gran oportunidad basada en la tecnología, en los flujos de conocimientos. La posibilidad de una arquitectura que apueste por la tecnificación, de una industrialización razonable y, sobre todo, sustentada en una reflexión consistente y responsable de lo social y voluntad de ética.
 
Deberíamos rechazar y censurar esa parte del paisaje del presente que ha sido construido a base de imposturas y que explican dos ejemplos tan opuestos pero idénticamente nocivos como la construcción de la Cidade da Cultura y el galardón al proyecto Torre David de Urban Think Tank en la última Bienal de Arquitectura de Venecia. Son el anverso y el reverso de una misma moneda: uno como la glorificación del arquitecto y el edificio excesivo y el otro una sublimación primermundista de la miseria, tan en boga actualmente.
 
Considero que en toda elección es forzosamente ineludible un componente de arbitrariedad. No obstante, creo que es importante dejar de lado filias y fobias personales para transformar la ocasión de escoger una buena obra de arquitectura en señalar una referencia, posibilidades. Y hacer esto con la clara intención de contribuir a una construcción reparadora y productiva del paisaje contemporáneo, dejando de lado las fascinaciones por manierismos inútiles y personalismos.
 
 
¿Qué proyecto, obra o arquitecto te ha interesado más en los últimos veinte años?
 
Como ya he mencionado, creo que los últimos veinte años han sido un periodo complejo, que debemos analizar en profundidad y que ahora mismo precisa de una catarsis.
 
La espectacularidad y la especulación formal así como el desaprovechamiento del potencial ofrecido por la era digital para sumirlo en las dinámicas del hiperconsumismo ha generado un panorama artificioso, ficticio dominado por objetos, por edificios cuyas imágenes han sido sometidas a engañosas manipulaciones distorsionadoras.
 
Y ahora por otro lado está la crisis, que parece haber sido convertido por algunos en el pretexto para aparentar trasladar el paradigma de la arquitectura hacia la orilla contraria, sin que en realidad nada cambie de fondo.
 
Escoger un edificio me resulta quizá problemático no porque supone significarme mediante una decisión sino porque, para mí, resulta improductivo. Considero que la tarea de la crítica, o de pensar la arquitectura, antes que singularizar, debe estar más próxima a señalar valores, a reflexionar caminos posibles para la arquitectura, líneas de acción… leyéndola, estudiándola, poniéndola en su contexto, más que en refugiarse en debilidades personales.
 
Asimismo, personalmente no me reconozco en ese tipo de cierta pedantería y supuesta inaccesibilidad intelectual que, ante la consulta sobre una buena obra de arquitectura, destaca una ignota pieza maestra en algún lugar remoto. Creo que esto no aporta nada, máxime en este momento.
 
Con toda seguridad hay una arquitectura muy interesante que se encuentra detrás de los focos en el contexto de la península ibérica y que se manifiesta en actitudes, ideas, propuestas… No creo que esto pueda reducirse a la selección de uno o unos pocos edificios destacados.

© 2014. Grupo Ascensores Enor